MUNDO DE AMIGOS

Tuesday, May 29, 2007

LAS IDEAS NO SE MATAN

Así titula Fidel Castro sus reflexiones publicadas hoy en la prensa nacional de Cuba. Aunque no es costumbre en esta página reproducir trabajos directamente de los órganos de prensa, por la importancia que ellas revisten tomé la decisión de que las mismas figuren en ella de manera textual.

Hace unos días, al analizar los gastos que implicaba la construcción de tres submarinos de la serie Astute, dije que con ese dinero "se podrían formar 75 mil médicos y atender a 150 millones de personas, suponiendo que el costo de formar un médico fuera la tercera parte de lo que cuesta en Estados Unidos." Ahora, siguiendo el mismo cálculo, me pregunto cuántos médicos se podrían graduar con los cien mil millones de dólares que, en un solo año, caen en manos de Bush para seguir sembrando luto en hogares iraquíes y norteamericanos. Respuesta: 999 990 médicos, los cuales podrían atender a 2 mil millones de personas que hoy no reciben servicio médico alguno.
Más de 600 mil personas han perdido la vida en Iraq y más de 2 millones se han visto obligadas a emigrar desde la invasión norteamericana.
En los propios Estados Unidos, alrededor de 50 millones de personas carecen de seguro médico. La ley ciega del mercado rige la prestación de ese vital servicio, y los precios se vuelven inaccesibles para muchas personas aun dentro de los países desarrollados. A la economía de los Estados Unidos los servicios médicos le aportan Producto Interno Bruto, pero no generan conciencia a los que los prestan ni tranquilidad en los que los reciben.
Los países que tienen menor desarrollo y más enfermedades disponen de menos médicos: uno por cada 5 mil, 10 mil, 15 mil, 20 mil o más habitantes. Cuando surgen nuevas enfermedades como el SIDA, de transmisión sexual, que en apenas 20 años ha privado de la vida a millones de personas, la padecen decenas de millones, entre ellas muchas madres y niños, para la cual existen ya paliativos, el precio de los medicamentos por persona puede ser 5 mil, 10 mil o hasta 15 mil dólares cada año. Son cifras de fantasía para la gran mayoría de los países del Tercer Mundo. Los pocos hospitales públicos se saturan de enfermos, que mueren amontonados como animales bajo el azote de una epidemia repentina.
Tal vez estas realidades, si se meditan, ayuden a una mayor comprensión de la tragedia. No se trata de una publicidad comercial que tanto dinero y tecnología requiere. Súmese el hambre que padecen cientos de millones de seres humanos, añádasele la idea de convertir los alimentos en combustibles, búsquesele un símbolo y la respuesta será George W. Bush.
Preguntado en fecha reciente por una personalidad importante sobre su política hacia Cuba, su respuesta fue: "Yo soy un Presidente de línea dura y solo espero la muerte de Castro." No constituyen un privilegio los deseos de tan poderoso caballero. No soy el primero ni sería el último que Bush ordenó privar de la vida, o de los que se propone seguir matando de forma individual o masiva.
"Las ideas no se matan", exclamó con fuerza Sarría, un teniente negro, jefe de la patrulla del ejército de Batista, que nos hizo prisioneros después del intento de ocupar el Cuartel Moncada mientras dormíamos tres de nosotros en una pequeña choza de las montañas, agotados por el esfuerzo para romper el cerco. Los soldados, llenos de odio y adrenalina, apuntaban hacia mí aún sin haberme identificado. "Las ideas no se matan", continuó repitiendo, ya casi en voz baja, automáticamente, el teniente negro.
Aquellas magníficas palabras se las dedico a usted, señor W. Bush.
Fidel Castro Ruz
28 de mayo del 2007
6:58 p.m

Saturday, May 12, 2007

BOHEMIA HACIA SU SIGLO

Ayer la revista BOHEMIA, publicación donde laboro, entró en el año de su centenario. El 10 de mayo de 1908 salió a la luz pública su primera edición. Aunque muchos hemos buscado aquel número inaugural, solo encontramos una imagen de su portada.
Carlos Piñeiro, actual subdirector del órgano, que tiene en su haber más de tres décadas de trabajo en ella, refiere que en la historia de BOHEMIA existen etapas muy bien definidas.
La primera desde su fundación hasta 1926 en que estuvo al borde de la quiebra debido a la crisis político económico del país. Por ese entonces el semanario se dedicaba a los asuntos culturales y a la distracción de las clases pudientes. No faltaban en sus páginas panegíricas personajes y actividades de la época.
Instaurada la dictadura de Gerardo Machado, la revista entra en una nueva fase caracterizada por la oposición al tiránico régimen. Con la proclamación de la Constitución de la Republica de 1940 defiende los principios de la democracia representativa.
Otro hito importante en el quehacer de la publicación se produce a partir de la segunda mitad de 1943 en que aparece su emblemática Sección En Cuba. Para Carlos el grupo de periodistas encargados de dicha sección con Enrique de la Osa a la cabeza, son los primeros en desarrollar el llamado periodismo de investigación, ya que se sumergían en los temas más polémicos y espinosos del momento.
Posterior al golpe de estado de Fulgencio Batista que trajo a Cuba otra sangrienta tiranía, la lucha de nuestro pueblo contra este mal encontró espacio en BOHEMIA e incluso sirvió de tribuna al joven Fidel Castro, siempre que la censura vigente la daba oportunidad. Con el triunfo de la Revolución el 1º de enero de 1959 “…la revista publica tres ediciones antológicas sobre hechos relevantes de la insurrección y los desmanes de la dictadura.”
Miguel Ángel Quevedo, su dueño y director, abandona la Patria pasados unos meses del año 1960. Correspondió a los trabajadores de la revista asumir la publicación que mantienen hoy rumbo a su centenario.
No faltan lectores que se interesan y preguntan el porqué del nombre BOHEMIA. Todo parece indicar que su propietario fundador lo hurtó al compositor italiano Giacomo Puccini (1858-1924), “…autor de óperas que destacan por su intensa emoción y teatralidad, tierno lirismo, orquestación colorista y rica línea vocal”, entre ellas una clásica -estrenada en Turín en 1896- La Bohème.

Friday, May 11, 2007

LA TORTILLA DE MAÍZ “ALIMENTO PARA VEHÍCULOS”

El madrileño Francisco Angulo que declara ser un entusiasta de los avances tecnológicos, aunque con algunas reservas y, tener fuerte conciencia por la conservación del medio ambiente lo cual le impele a buscar fórmulas que ayuden de un modo práctico a contribuir a la sostenibilidad de la sociedad, nos envía las líneas reproducidas más abajo.

Antes deseo significar algunos datos brindados por Fidel Castro en sus reflexiones publicadas ayer 10 de mayo:
La superficie agrícola de la Unión Europea apenas alcanzaría para cubrir el 30 por ciento de las necesidades actuales de combustibles.
En Estados Unidos, para satisfacer la demanda actual de combustibles fósiles sería necesario destinar a la producción de agroenergéticos el 121 por ciento de toda la superficie agrícola de ese país.
La oferta de agroenergéticos tendrá que proceder del Sur, de la periferia pobre y neocolonial.
Ni Estados Unidos ni la Unión Europea tienen tierras disponibles para sostener al mismo tiempo un aumento de la producción de alimentos y expandir la de agroenergéticos.
Unos 2 000 millones de personas padecen hambre en el mundo.
Cada año se agregan 76 millones de seres humanos a la población mundial.
La producción mundial de granos aumento en el 2006 con respecto al año anterior en 20 millones de toneladas, de ellas 14 millones se dedicaron a producir combustibles y solo 6 a mitigar el hambre.

Paso al breve comentario enviado por el amigo Francisco. “La sustitución del combustible diesel por el de Biodiesel es totalmente inviable. Solo un ejemplo, para el consumo actual será necesario un cultivo de “girasol o maíz” mayor a las tres cuartas partes del territorio, mucho más imposible, en países como Japón. Las ventajas de la obtención del combustible de los residuos orgánicos mediante bacterias, nos permite un cultivo cada 3 días mientras que uno de girasol o maíz, es de un año.

Que las bacterias se alimentan principalmente de agua y no necesitan ningún cuidado, no ocurriendo lo mismo con los cultivos de girasol o maíz. Por otra parte el cultivo de girasol o maíz utiliza muchos elementos perjudiciales para el medio ambiente, desde nitratos y fertilizantes, hasta toda clase de productos químicos para fumigar lo que termina perjudicando seriamente nuestro medio ambiente. En cambio la utilización de residuos orgánicos nos da una ventaja más que es eliminar las basuras de una forma totalmente ecológica, pues en todo el proceso de obtención del nuevo Biodiesel no utilizamos química alguna.”