
FIDEL DENUNCIA A BUSH POR BRUTAL DECISIÓN
Como el "más genuino representante de un sistema de terror que ha sido impuesto al mundo por la superioridad tecnológica, económica y política de la potencia más poderosa que ha conocido nuestro planeta ", calificó el Comandante en Jefe Fidel Castro al presidente norteamericano, George W. Bush a propósito de la libertad bajo fianza otorgada al terrorista internacional Luis Posada Carriles por la jueza Kathleen Cardone de la Corte Federal de El Paso, Texas.
Una decisión de esa naturaleza solo puede ser política, dictada desde la Casa Blanca en Washington, lo que pone al desnudo, una vez más, la doble moral de ese gobierno en la lucha contra el terrorismo que dice liderar, razones por las cuales sus tropas invadieron Ikaq y Afganistán, torturan de manera espantosa los prisioneros -principalmente musulmanes- en la ilegal Base Naval de Guantánamo al este de Cuba, entre otras acciones genocidas. Verdadera desdicha para el pueblo norteamericano que hasta el momento ha perdido más de 3 mil 300 de sus hijos en tierra iraquí y que concita el rechazo de los hombres justos del planeta.
Al parecer las altas autoridades de Estados Unidos olvidaron los hechos de Nueva York donde las llamadas “Torres Gemelas” desaparecieron como desapareció en pleno vuelo el un avión civil cubano sobre las costas de Barbados en 1976 donde murieron jóvenes atletas, estudiantes y otras personas inocentes de Cuba, Guyana y Corea, producto del abominable sabotaje planificado en detalles por Posada Carriles y Orlando Bosh, ambos confesos terroristas protegidos por el clan Bush (padre e hijo) y que dicen no arrepentirse de ninguna de las muertes que han provocado.
En el grueso expediente criminal de Posada Carriles constan además del ya mencionado sabotaje a la aeronave cubana avión, otras prácticas terroristas tales como torturas a luchadores venezolanos, participación en la guerra sucia contra Nicaragua que arruinó ese país más el costo en vidas humanas, fundador de la Operación Cóndor que implantó el terror en Latinoamérica con la muerte de muchos de sus hijos, traficante de drogas y armas, organizador hace 10 años de la cadena de acciones con bombas contra centros turísticos de Cuba en una de las cuales murió el joven italiano Fabio Di Celmo, intentos de magnicidio, entre otras. Y, en fin de cuentas, ahora solo se le acusa por una violación de trámites migratorios para entrar a Estados Unidos, eludiendo así el pedido de extradición de Venezuela, según los convenios rubricados entre ambos estados.
Recuérdese que el 11 de abril de 2005, “fue Cuba la que, partiendo de las revelaciones de "¡Por Esto!", órgano de prensa del Estado mexicano de Quintana Roo, complementadas después por nuestros propios medios, supo con toda precisión que Posada Carriles entró desde Centroamérica, vía Cancún, hacia Isla Mujeres, desde donde, a bordo del Santrina, después de ser inspeccionada la nave por las autoridades federales de México, se dirigió junto a otros terroristas directamente a Miami.”, precisó Fidel en reciente artículo publicado en la prensa nacional y del cual se hacen eco los medios periodísticos internacionales.
Sin dudas George W. Bush con la libertad bajo fianza de 350 mil dólares -ya depositados según la agencia española de noticias EFE- le está pagando a Posada Carriles sus largos años de servicios al gobierno, la CIA y otras instituciones norteamericanas; como antes financiaron su huida una cárcel venezolana cuando cumplía condena por la voladura de una nave aérea de Cubana de Aviación y el indulto de la expresidenta de Panamá, Mireya Moscoso, encarcelado en dicho país por el intento de volar el Paraninfo de la Universidad congestionado de estudiantes para un encuentro con Fidel. Solo la oportuna denuncia pública del líder cubano impidió se ejecutara la acción y obligó a las autoridades panameñas de entonces a juzgarlo.
La decisión de la jueza Kathleen Cardone, cumpliendo órdenes de quienes ostentan el poder en Estados Unidos, es ignominiosa.
“Acusar a Posada Carriles era acusarse a sí mismo"
Como el "más genuino representante de un sistema de terror que ha sido impuesto al mundo por la superioridad tecnológica, económica y política de la potencia más poderosa que ha conocido nuestro planeta ", calificó el Comandante en Jefe Fidel Castro al presidente norteamericano, George W. Bush a propósito de la libertad bajo fianza otorgada al terrorista internacional Luis Posada Carriles por la jueza Kathleen Cardone de la Corte Federal de El Paso, Texas.
Una decisión de esa naturaleza solo puede ser política, dictada desde la Casa Blanca en Washington, lo que pone al desnudo, una vez más, la doble moral de ese gobierno en la lucha contra el terrorismo que dice liderar, razones por las cuales sus tropas invadieron Ikaq y Afganistán, torturan de manera espantosa los prisioneros -principalmente musulmanes- en la ilegal Base Naval de Guantánamo al este de Cuba, entre otras acciones genocidas. Verdadera desdicha para el pueblo norteamericano que hasta el momento ha perdido más de 3 mil 300 de sus hijos en tierra iraquí y que concita el rechazo de los hombres justos del planeta.
Al parecer las altas autoridades de Estados Unidos olvidaron los hechos de Nueva York donde las llamadas “Torres Gemelas” desaparecieron como desapareció en pleno vuelo el un avión civil cubano sobre las costas de Barbados en 1976 donde murieron jóvenes atletas, estudiantes y otras personas inocentes de Cuba, Guyana y Corea, producto del abominable sabotaje planificado en detalles por Posada Carriles y Orlando Bosh, ambos confesos terroristas protegidos por el clan Bush (padre e hijo) y que dicen no arrepentirse de ninguna de las muertes que han provocado.
En el grueso expediente criminal de Posada Carriles constan además del ya mencionado sabotaje a la aeronave cubana avión, otras prácticas terroristas tales como torturas a luchadores venezolanos, participación en la guerra sucia contra Nicaragua que arruinó ese país más el costo en vidas humanas, fundador de la Operación Cóndor que implantó el terror en Latinoamérica con la muerte de muchos de sus hijos, traficante de drogas y armas, organizador hace 10 años de la cadena de acciones con bombas contra centros turísticos de Cuba en una de las cuales murió el joven italiano Fabio Di Celmo, intentos de magnicidio, entre otras. Y, en fin de cuentas, ahora solo se le acusa por una violación de trámites migratorios para entrar a Estados Unidos, eludiendo así el pedido de extradición de Venezuela, según los convenios rubricados entre ambos estados.
Recuérdese que el 11 de abril de 2005, “fue Cuba la que, partiendo de las revelaciones de "¡Por Esto!", órgano de prensa del Estado mexicano de Quintana Roo, complementadas después por nuestros propios medios, supo con toda precisión que Posada Carriles entró desde Centroamérica, vía Cancún, hacia Isla Mujeres, desde donde, a bordo del Santrina, después de ser inspeccionada la nave por las autoridades federales de México, se dirigió junto a otros terroristas directamente a Miami.”, precisó Fidel en reciente artículo publicado en la prensa nacional y del cual se hacen eco los medios periodísticos internacionales.
Sin dudas George W. Bush con la libertad bajo fianza de 350 mil dólares -ya depositados según la agencia española de noticias EFE- le está pagando a Posada Carriles sus largos años de servicios al gobierno, la CIA y otras instituciones norteamericanas; como antes financiaron su huida una cárcel venezolana cuando cumplía condena por la voladura de una nave aérea de Cubana de Aviación y el indulto de la expresidenta de Panamá, Mireya Moscoso, encarcelado en dicho país por el intento de volar el Paraninfo de la Universidad congestionado de estudiantes para un encuentro con Fidel. Solo la oportuna denuncia pública del líder cubano impidió se ejecutara la acción y obligó a las autoridades panameñas de entonces a juzgarlo.
La decisión de la jueza Kathleen Cardone, cumpliendo órdenes de quienes ostentan el poder en Estados Unidos, es ignominiosa.
“Acusar a Posada Carriles era acusarse a sí mismo"

0 Comments:
Post a Comment
<< Home