MUNDO DE AMIGOS

Saturday, April 28, 2007


POSADA LIBRE COMO LOS ASESINOS DE CARLOS

Otro sábado 28 de abril pero de 1979, terroristas pagados por la mafia anticubana asesinaron al joven emigrado Carlos Muñiz Valera.

Entre a Internet por estos días, solicite información acerca de Luis Posada Carriles y los buscadores le brindarán más de un millón 400. La prensa internacional se hace eco de la hipocresía de la administración de George W. Bush en su cacareada lucha contra el terrorismo, con el veredicto de la “justicia” estadounidense confirmando la libertad bajo fianza del connotado terrorista. Más de 3 mil personalidades de todo el planeta se pronuncian contra la decisión. Toda persona honesta levanta su voz contra dicha impunidad.
Accedí, entre muchas otras, a las opiniones sobre tal arbitrariedad de Raúl Álzaga Manreza, presidente de la Agencia Viajes Varadero, radicado en Puerto Rico, compañero y amigo de Carlos Muñiz Valera, asesinado el 28 de abril de 1979 por ser miembro activo de la comunidad cubana en el exterior y presidente entonces de dicha agencia turística. Muñiz Valera visitó Cuba en varias ocasiones como parte de los esfuerzos de la comunidad cubana en el exterior y el Gobierno de la Isla para hacer viables y normales las relaciones entre familiares separados por razones diversas, e irracionalmente dificultadas por la hostilidad de sucesivas administraciones estadounidenses.
Sobran razones para en esta fecha rememorar el atentado atribuido al grupo contrarrevolucionario Comando Cero de origen cubano y radicado en Miami, que difundió días después del crimen un comunicado donde expresó que “...este era el primero de los 75 traidores”. Tales asesinos continuaron libres en la Florida como hoy Posada Carriles.
Quién era Carlos Muñiz Valera
Un joven asesinado a la edad de solo 26 años que fue sacado de Cuba en febrero de 1962 con apenas nueve, en compañía de su madre y hermana. Trabajaba con vehemencia, junto al Comité Ejecutivo de la Operación Reunificación Familiar -conocido también como Comité de los 75-, por el entendimiento entre la Patria de José Martí, la comunidad cubana en el exterior, el pueblo norteamericano y el Gobierno de ese país.
Carlos vino a Cuba varias veces en gestiones de trabajo, en representación de la revista Areíto, de la Brigada Antonio Maceo, y como delegado al XI Festival de la Juventud y los Estudiantes.
Le bastaron pocos meses para propiciar el arribo a la Isla de unos tres mil 500 cubanos radicados en Puerto Rico. Esa actitud lo convirtió en enemigo “del gettho febril que vive su propia locura”, como calificara un conocido intelectual cubano a mafia basificada en Miami que contrató asesinos profesionales para darle muerte.
El atentado
Me remito a lo publicado en la prensa boricua y en BOHEMIA, “…el criminal atentado se produjo cerca de las 5:45 p.m. del sábado 28 de abril de 1979 cuando el joven, después de visitar a su madre, transitaba en su carro por la calle California de la Urbanización Mallorca, Guaynabo, en la capital puertorriqueña y (...) se le apareó un auto presumiblemente Cougart desde cuya ventanilla delantera derecha un individuo apuntando con una pistola calibre 45 efectuó una ráfaga de disparos, impactando al vehículo más de seis veces; uno de los proyectiles hirió gravemente en la frente a Muñiz Varela.
Según lo publicado “... las heridas eran tan graves que cuando llegó al hospital ya estaba clínicamente muerto.
“Todo el tiempo permaneció en cámara de oxígeno y el domingo los médicos decidieron indicarle un encefalograma para la mañana del lunes. Aunque suponían el resultado, querían tener la certeza de que ya no había más nada que hacer. Sin embargo, pasadas las cinco de la mañana se le deterioraron las funciones vitales y dejó de existir.”
Las organizaciones anticubanas Alpha 66, Movimiento Nacionalista Cubano, Movimiento Insurreccional Martiano, Brigada 2506 y Asociación de Veteranos de Bahía de Cochinos, apoyaron públicamente el crimen.
El jueves 3 de mayo de 1979, el Miami Herald, refiriéndose a la muerte del cubano señaló: “... Podría ser el inicio de una nueva ola terrorista en el sur de la Florida si las autoridades federales norteamericanas no intervienen rápidamente”.
Pasados 28 años del siniestro crimen la justicia estadounidense, además de ciega permanece sorda ante las denuncias de familiares, amigos, organizaciones e instituciones progresistas. No han “encontrado” a uno solo de los asesinos, razón más que suficiente para insistir en la doble moral de Washington, ayer y hoy acerca de su lucha contra el terrorismo.
A Carlos Muñiz Valera y su familia hay que sumarlos a las víctimas del terrorismo contra Cuba uno de cuyos principales ejecutores es Posada Carriles. Carlos pagó con su vida la osadía de acortar diferencias y posibilitar la relación de los que viven en otra nación con las raíces de sus padres y abuelos.

Tuesday, April 24, 2007


POSADA CARRILES: NOVEDAD Y ENIGMA

El amigo Jorge Gómez Barata aborda en sus trabajos muchos temas de actualidad en esta ocasión recibí este trabajo de su autoría, muy acorde con el momento.

Las maniobras que condujeron a la liberación bajo fianza del terrorista y criminal confeso Luis Posada Carriles, son consecuentes con la política anticubana de diez presidentes norteamericanos, que durante 48 años han aplicado el precepto de que: “Contra Cuba vale todo”.
Estados Unidos que durante los últimos cuatro años en Guantánamo, en un número indeterminado de cárceles secretas en varios países europeos y en prisiones a bordo de buques, mantiene encarcelados nadie sabe a cuántos miles de personas, sólo por sospechas de terrorismo, se comporta de modo indulgente con Luis Posada Carriles.
Posada no es un sospechoso, sino un terrorista convicto y extremadamente peligroso, con antecedentes de haber realizados acciones extremas durante más de treinta años, en connivencia con las organizaciones y terroristas más peligrosos de todos los tiempos.
Los contrarrevolucionarios cubanos asociados a la CIA, entre los cuales Posada ejerce un indiscutible liderazgo, han estado implicados en la oleada de atentados, sabotajes y crímenes en Cuba previos a la invasión por Bahía de Cochinos, en el asesinado de Kennedy y Orlando Letelier, así como en los escándalos Watergate e Irán-Contra.
Esos elementos, vinculados a Alpha 66, Omega 7 y CORU figuran en los archivos del FBI entre las organizaciones terroristas más agresivas, activas e inescrupulosas del mundo, han secuestrado más de 50 aviones de pasajeros y realizado ataques con bombas y armas de fuego contra buques, embajadas y oficinas comerciales cubanas en varias ciudades norteamericanas y veinte capitales de tres continentes.
Según ha sido probado y él mismo ha reconocido públicamente, Posada Carriles es responsable por la voladura de un avión de Cubana de Aviación frente a las costas de Barbados en 1976, sabotaje que costó la vida a 73 personas, el organizador de las operaciones terroristas para hacer estallar bombas en una decena de hoteles de La Habana, en una de las cuales murió el joven turista italiano Fabio di Celmo y el cerebro que planeó dinamitar el cabaret Tropicana y por último el paraninfo de la Universidad de Panamá para asesinar al presidente cubano Fidel Castro.
Por esa carrera asesina transnacional, Posada ha sido investigado por las autoridades de: Estados Unidos, México, Venezuela, Trinidad y Tobago, Barbados y Cuba y juzgado en Venezuela y Panamá. Todos acumulan abundante información acerca de sus fechorías.
Por la envergadura y los objetivos, la operación para proteger a Posada Carriles, iniciada con el indulto concedido por la ex presidenta panameña, sólo puede haber sido organizado por los servicios de inteligencia norteamericanos. De noche y con el aeropuerto cerrado, Posada partió de Panamá en un avión fletado, sin identificación, plan de vuelo ni destino conocido. Clandestinamente y con documentos falsos desembarcó en Honduras donde recibió protección y, a través de Belice, ingresó a territorio mexicano por Yucatán.
La operación fue descubierta cuando periodistas del diario yucateco ¡Por Esto! que reportaban las operaciones de rescate del camaronero Santrina, encallado en un arrecife, se percataron de la situación irregular y de la dudosa actuación de las autoridades en torno al buque y sus tripulantes.
Las investigaciones revelaron que la embarcación había zarpado de Bahamas con rumbo a Miami, con el único fin de recoger en el puerto mexicano de Cancún a Luis Posada Carriles para trasladarlo a Miami, como en realidad ocurrió.
El diario ¡Por Esto! reveló el hecho sumamente grave de que para la operación de huida de Posada Carriles, se emplearon las rutas, los canales y los contactos que habitualmente se sigue para el tráfico de drogas hacía los Estados Unidos, lo que prueba la existencia de vínculos entre el narcotráfico, el trafico ilegal de personas y autoridades de Estados Unidos, México y probablemente de otros países.
Lo nuevo respecto a Posada es que, para hostilizar a Cuba, la administración Bush rebasa todos los límites, contradice la letra y el espíritu de las leyes estadounidense, desmiente su propio discurso antiterrorista, socava la confianza de los aliados, confunde a la opinión pública y hace caer en ridículo a jueces y fiscales.
El enigma que tal vez algún día se conozca es qué hubiera ocurrido si los periodistas de ¡Por Esto! no detectan y denuncian la operación. Nadie sabe qué nueva fechoría planeaban Posada y sus mentores. Es obvio que el esmero para introducir clandestinamente al terrorista en Miami, no era para propiciarle unas tranquilas vacaciones.


Thursday, April 12, 2007


FIDEL DENUNCIA A BUSH POR BRUTAL DECISIÓN

Como el "más genuino representante de un sistema de terror que ha sido impuesto al mundo por la superioridad tecnológica, económica y política de la potencia más poderosa que ha conocido nuestro planeta ", calificó el Comandante en Jefe Fidel Castro al presidente norteamericano, George W. Bush a propósito de la libertad bajo fianza otorgada al terrorista internacional Luis Posada Carriles por la jueza Kathleen Cardone de la Corte Federal de El Paso, Texas.

Una decisión de esa naturaleza solo puede ser política, dictada desde la Casa Blanca en Washington, lo que pone al desnudo, una vez más, la doble moral de ese gobierno en la lucha contra el terrorismo que dice liderar, razones por las cuales sus tropas invadieron Ikaq y Afganistán, torturan de manera espantosa los prisioneros -principalmente musulmanes- en la ilegal Base Naval de Guantánamo al este de Cuba, entre otras acciones genocidas. Verdadera desdicha para el pueblo norteamericano que hasta el momento ha perdido más de 3 mil 300 de sus hijos en tierra iraquí y que concita el rechazo de los hombres justos del planeta.

Al parecer las altas autoridades de Estados Unidos olvidaron los hechos de Nueva York donde las llamadas “Torres Gemelas” desaparecieron como desapareció en pleno vuelo el un avión civil cubano sobre las costas de Barbados en 1976 donde murieron jóvenes atletas, estudiantes y otras personas inocentes de Cuba, Guyana y Corea, producto del abominable sabotaje planificado en detalles por Posada Carriles y Orlando Bosh, ambos confesos terroristas protegidos por el clan Bush (padre e hijo) y que dicen no arrepentirse de ninguna de las muertes que han provocado.

En el grueso expediente criminal de Posada Carriles constan además del ya mencionado sabotaje a la aeronave cubana avión, otras prácticas terroristas tales como torturas a luchadores venezolanos, participación en la guerra sucia contra Nicaragua que arruinó ese país más el costo en vidas humanas, fundador de la Operación Cóndor que implantó el terror en Latinoamérica con la muerte de muchos de sus hijos, traficante de drogas y armas, organizador hace 10 años de la cadena de acciones con bombas contra centros turísticos de Cuba en una de las cuales murió el joven italiano Fabio Di Celmo, intentos de magnicidio, entre otras. Y, en fin de cuentas, ahora solo se le acusa por una violación de trámites migratorios para entrar a Estados Unidos, eludiendo así el pedido de extradición de Venezuela, según los convenios rubricados entre ambos estados.

Recuérdese que el 11 de abril de 2005, “fue Cuba la que, partiendo de las revelaciones de "¡Por Esto!", órgano de prensa del Estado mexicano de Quintana Roo, complementadas después por nuestros propios medios, supo con toda precisión que Posada Carriles entró desde Centroamérica, vía Cancún, hacia Isla Mujeres, desde donde, a bordo del Santrina, después de ser inspeccionada la nave por las autoridades federales de México, se dirigió junto a otros terroristas directamente a Miami.”, precisó Fidel en reciente artículo publicado en la prensa nacional y del cual se hacen eco los medios periodísticos internacionales.

Sin dudas George W. Bush con la libertad bajo fianza de 350 mil dólares -ya depositados según la agencia española de noticias EFE- le está pagando a Posada Carriles sus largos años de servicios al gobierno, la CIA y otras instituciones norteamericanas; como antes financiaron su huida una cárcel venezolana cuando cumplía condena por la voladura de una nave aérea de Cubana de Aviación y el indulto de la expresidenta de Panamá, Mireya Moscoso, encarcelado en dicho país por el intento de volar el Paraninfo de la Universidad congestionado de estudiantes para un encuentro con Fidel. Solo la oportuna denuncia pública del líder cubano impidió se ejecutara la acción y obligó a las autoridades panameñas de entonces a juzgarlo.

La decisión de la jueza Kathleen Cardone, cumpliendo órdenes de quienes ostentan el poder en Estados Unidos, es ignominiosa.

“Acusar a Posada Carriles era acusarse a sí mismo"